Mucho se ha hablado de la necesidad de evolucionar de la gestión de mantenimiento a la gestión de activos, sin embargo, desde mi percepción más que una evolución, necesitamos entender qué tanto la gestión del mantenimiento, así como la confiabilidad, son elementos fundamentales dentro de la gestión de activos.

Es precisamente para clarificar esta disyuntiva que nace la EN 16646-2014, con la intención de establecer la relación entre el plan estratégico de la organización y el sistema de gestión de mantenimiento. Por otro lado describe las interrelaciones entre proceso de mantenimiento y todos los demás procesos asociados a la gestión de activos, y establece la importancia del mantenimiento dentro del sistema de gestión de activos durante todo el ciclo de vida.

En este sentido cabe preguntarse:

  • ¿Están las organizaciones preparadas para asumir y entender este contexto?
  • ¿De qué manera pueden las organizaciones llevar a la práctica estos conceptos?
  • ¿Las acciones que se emprenden hasta ahora están alineadas a este enfoque?

Visto desde el enfoque de la Norma EN 16646, el papel de la función de mantenimiento a nivel del sistema activo es muy significativo. Esto no sólo se aplica a las actividades y acciones técnicas del mantenimiento dentro de la fase de operación y usos de los activos, sino también a las primeras fases del ciclo de vida de los activos a nivel de sistema (por ejemplo, conceptualización y diseño), adicionalmente tienen implicaciones en la determinación de soluciones que permitan generar valor a través los activos, dentro de estas soluciones, podemos plantear: Estructura desagregada de activos, jerarquía de activos en base a su criticidad, estrategias de mantenimiento óptimo que permitan obtener las tasas de rendimiento adecuadas al negocio, Implementación de KPIs aterrizados a la organización y su contexto y que contribuyan con la eficiente tomas de decisiones y la idónea alineación de los planes con la estrategias del mantenimiento y a su vez con la estrategia del negocio .

Por esta razón es necesario que entendamos el rol del mantenimiento dentro de la gestión de activos.

Ante este escenario, les comparto las siguientes preguntas:

¿De qué forma las organizaciones deben asumir el reto que plantea la nueva norma EN 16646? ¿Cómo proceder para lograr que las estrategias del mantenimiento de los activos, impacte de forma clara en los objetivos estratégicos del negocio?